Resumen 2ª Taller de la Escuela de Padres y Madres: Los Estilos Educativos

Descargar Pdf
Familia
Estilos Educativos
El aceite doméstico usado se puede reciclar y es una acción sencilla que favorece al medio ambiente por partida doble. Además de evitar que contamine ríos, suelos o perjudique las tuberías, se aprovecha para crear diversos productos ecológicos, como biodiésel o jabones. Aunque todavía queda un largo camino por recorrer, cada vez más municipios en España ponen en marcha algún sistema de recogida del aceite usado para su posterior reciclaje. Las posibilidades son diversas y, en algunos casos, originales, como cuando se combina ecologismo, espíritu empresarial y solidaridad. Los consumidores son esenciales, tanto para reciclar como para que se implanten en sus municipios estos sistemas. - See more at: http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/urbano/2010/06/24/193915.php#sthash.lXFe32Ma.dpuf

Esto es un pequeño resumen de lo que se ha tratado en la segunda sesión de la Escuela de Padres y Madres. Esperamos que sea de vuestro interes y que os animéis a participar en la siguiente.

Los Estilos Educativos:

 

Estilo autoritario. Estilo centrado en los padres y madres.

Establece un sistema de comunicación unidireccional y cerrado: los padres y madres dan órdenes sin explicaciones y restringen la autonomía de los hijos e hijas, que suelen inhibirse. Es habitual el uso de castigos, amenazas y prohibiciones de manera continuada y sin ningún tipo de razonamiento.

También se caracteriza por un alto nivel de exigencia a los hijos e hijas en todos los aspectos de la vida y por que los padres no suelen ser receptivos a sus necesidades, ni cambian sus técnicas de disciplina en función del contexto ni de la edad ni de otras variables.

Posibles consecuencias educativas:

– Genera bajos niveles de autoestima, autonomía personal, creatividad y competencia social.

– Los hijos e hijas pueden mostrar sentimientos de frustración o culpabilidad al no poder cumplir los deseos de sus padres y madres.

– Pueden sentir ansiedad por el distanciamiento emocional de sus progenitores.

– Al inhibirse, los niños y niñas tienden al conformismo y a la sumisión. Suelen ser pasivos y tímidos y vivir ansiosos de obtener la aprobación de los demás. Aunque de mayores también pueden imitar el estilo paterno y convertirse en personas autoritarias.

Estilo democrático o asertivo. Estilo centrado en los hijos e hijas.

Los padres y madres explican a sus hijos/as las razones del establecimiento de las normas, reconocen y respetan su individualidad y sus derechos, negocian mediante intercambios verbales y toman decisiones conjuntamente con ellos, intentando fomentar comportamientos positivos e inhibiendo los no adecuados.

Las relaciones entre progenitores y sus hijos/as están presididas por el respeto mutuo, la cooperación y los deberes recíprocos. Los conflictos tienden a ser poco frecuentes y leves.

Posibles consecuencias educativas:

– Desarrollan el sentido de responsabilidad y la asunción de las consecuencias de sus actos.

– Adquieren competencia social y facilidad de interacción.

– Se observan actitudes de cooperación, de toma de decisiones y respeto por las reglas y de habilidades de trabajo en equipo

– Desarrollan un autoconcepto realista y positivo que se traduce en un buen nivel de autoestima y autoconfianza.

– Adquieren una elevada motivación de logro, que se manifiesta en mejores calificaciones escolares.

Estilo permisivo. Estilo basado en la tolerancia.

El control de padres y madres es muy laxo y el nivel de exigencia muy bajo. Los padres y madres acceden fácilmente a los deseos de las y los pequeños y se muestran tolerantes ante la expresión de impulsos como la ira o agresividad del/la menor.

Suelen brindar una excesiva protección a fin de evitar que los hijos e hijas se enfrenten a las dificultades de la vida, por lo que las normas serán muy poco estrictas. Este estilo se caracteriza por la libertad acompañada por apoyo emocional.

Posibles consecuencias educativas:

– Carecen de autocontrol de los propios impulsos y anteponen sus deseos y necesidades a los de otras personas.

– Tienden a ser egocéntricos, dependientes, con dificultades para el esfuerzo, lo que se traduce en bajos logros escolares.

– Suelen presentar altos niveles de autoestima y autoconfianza.

Estilo negligente. Estilo basado en una baja exigencia paterna/materna y en la abdicación de la responsabilidad familiar y educativa.

Muestra falta de sensibilidad e implicación por las necesidades de los hijos e hijas, sin expresión afectiva ni comunicación.

Los padres y madres suelen renunciar a sus actividades como tales, sobre todo cuando éstas interfieren en sus interese individuales.

Posibles consecuencias educativas:

– Muestran un escaso sentido del esfuerzo personal y bajos logros escolares.

- Los hijos e hijas desarrollan un autoconcepto negativo y graves carencias de autoconfianza y autorresponsabilidad.

- Presentan una mayor predisposición a padecer trastornos psicológicos y desviaciones graves de la conducta.

 

Reflexión "lo que siente nuestro hijo/a"

PAPÁ, MAMÁ, no me des todo lo que pida.

A veces yo sólo pido para ver hasta cuánto puedo obtener.

No me des siempre órdenes.

Si en vez de órdenes, a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.

No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer. Decídete y mantén esa decisión.

 Cumple las promesas buenas o malas. Si me prometes un premio dámelo; pero también si es un castigo.

No me compares con nadie. Especialmente con mi hermano o hermana; si tú me haces lucir peor que los demás entonces seré yo quien sufra. No me corrijas ni me reprendas delante de nadie.

 Enséñame a mejorar cuando estemos solos. No me grites. Te respeto menos cuando lo haces y me enseñas a gritar a mí también, y yo no quiero hacerlo.

 Déjame valerme por mí mismo. Si tú haces todo por mí, yo nunca aprenderé.

 No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro. Me haces sentir mal y perder la fe en lo que dices.

Cuando yo haga algo malo, no me exijas que te diga el “por qué” lo hice. A veces ni yo mismo lo sé.

Cuando estés equivocado/a en algo admítelo. Así me enseñarás a admitir mis equivocaciones y también mejorará la opinión que yo tengo de ti.

Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos/as. El hecho de que seamos familia no quiere decir que no podamos ser amigos/as También. 

No me digas que haga una cosa y tú no la haces. Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no lo digas, pero nunca lo Que tú digas y no hagas.

Cuando te cuente un problema mío, no me digas. “No tengo tiempo para boberías”, o “Eso no tiene importancia” Trata de comprenderme y ayudarme. Quiéreme y dímelo. a mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.

Te adora. Tu hijo/a.

 

 

Enlace al video que se ha usado en la sesión:

https://www.youtube.com/watch?v=jWrFu2RRwxQ